Notre Père, qui êtes aux Cieux, que Votre Nom soit sanctifié, que Votre Règne arrive, que Votre Volonté soit faite sur la Terre comme au Ciel; Donnez-nous aujourd'hui notre pain quotidien, pardonnez-nous nos offenses comme nous pardonnons à ceux qui nous ont offensé, et ne nous laissez pas succomber à la tentation, mais délivrez-nous du mal. Ainsi soit-il.                           Je vous salue, Marie pleine de grâces, le Seigneur est avec vous. Vous êtes bénie entre toutes les femmes et Jésus, le fruit de vos entrailles, est béni. Sainte Marie, Mère de Dieu, priez pour nous pauvres pécheurs, maintenant et à l'heure de notre mort. Ainsi soit-il                          Gloire au Père, et au Fils, et au Saint-Esprit. Comme il était au commencement, maintenant et toujours, pour les siècles des siècles. Ainsi soit-il

Cuando tenía 18 años




A los 18 años fui a cumplir mi servicio militara París. Por primera vez, viví en medio de gente que no tenía fe. Entre los 30 soldados del dormitorio del cuartel yo era el único que iba a misa los domingos.
En esta situación, también mi fe comenzó a decaer : en el fondo, mis compañeros eran personas sinceras y simpáticas y todavía no se preocupaban ni de la iglesia ni de la religión, por lo tanto se podía vivir hasta sin fe. Y, por otro lado, ¿ por qué tenía yo que tener la razón y todos los demás estar en un error ?
Poco a poco, la fe se apagaba en mi corazón y se extendía la obscuridad. En aquellas tinieblas, Dios me invió una luz.
Tenía una tía a la que quería mucho, la tía Teresa. Era enfermera y era la bondad personificada. Jamás se había casado, y durante toda su vida había representado una ayuda silenciosa y discreta para tantas personas necesitadas.
Aproveché un permiso para ir a visitarla. Vivía en un pueblo bastante grande cercano a París.
Un día, mientras me encontraba con ella, fui a dar un paseo y me senté sobre el barandal del puente que atravesaba un bello río. De repente, un vagabundo se sentó junto a mí para descansar un poco. Una palabra llama a otra palabra, y así comenzamos a platicar.
Después de un rato, el vagabundo, indicando la casa de mi tía, exclamó con entusiasmo : "¿ Ves aquella casita, del otro lado del río ? Ahí vive la mujer más buena de toda la zona. Casi no tiene nada que comer, pero hace de todo para ayudar a gente como yo".
En aquel momento comprendí : mi tía era la persona más buena que yo conocía y era una auténtica cristiana. Una fe de la cual brotaba tanto amor no podía no ser verdadera. Y de esta forma, reencontré el camino hacia Dios.

Nuestra Fe

El Credo o el símbolo apostólico
Creo en Dios, Padre Todopoderoso,
creador del cielo y de la tierra ;
y en Jesucristo, su único hijo, nuestro Señor,
que fue concebido por obra del Espíritu Santo,
nació de Santa María Virgen,
padeció bajo Poncio Pilato,
fue crucificado, muerto y sepultado ;
descendió a los infiernos
al tercer día resucitó de entre los muertos ;
subió al cielo,
está sentado a la derecha
del Padre ;
de nuevo vendrá para juzgar a vivos y muertos.
Creo en el Espíritu Santo,
en la Santa Iglesia Católica,
en la comunión de los santos,
en el perdón de los pecados,
en la resurrección de la carne,
y la vida perdurable.

¿ Qué revela la Biblia del misterio de Dios ?
Dios es amor : El Padre, el Hijo y el Espíritu Santo, son un sólo amor.

¿ Por qué Dios permite todo eso ?

Un obrero de Estados Unidos, Max Ellerbusch, cuenta :
Era un viernes frenético de la semana anterior a la Navidad de 1958. Me encontraba en la oficina tratando de poder terminar todos los trabajos que me habían encargado para poder pasar los días de fiesta en paz con mi familia. De repente sonó el teléfono, y alguien me comunicó que nuestro hijo Craig de 5 años, había sido atropellado por un coche.
Alrededor de Craig se había reunido una pequeña multitud que se abrió a mi paso. Nuestro hijo yacía en medio de la calle y ninguno de sus cabellos rubios parecía estar fuera de su lugar. Siendo transportado al hospital, Craig murió esa misma tarde.
El accidente había ocurrido en el cruce frente a la escuela. El automóvil había aparecido tan de improviso que nadie se había dado cuenta. Un compañero de Craig le había gritado a nuestro hijo antes de saltar a la banqueta ; el conductor ni siquiera había frenado.
Mi mujer Grace y yo regresamos del hospital hacia la casa, por las calles iluminadas con la decoración navideña. No lográbamos damos cuenta de lo que había sucedido. Sólo al anochecer, frente a la cama vacía de Craig, fui consciente de la terrible realidad. Comencé a llorar frente a aquella cama vacía, frente al vacío y a la inutilidad de la vida.
De nuestros cuatro hijos, Craig había sido el que había sabido ayudarnos más que ningún otro, a superar las dificultades de la vida. Todavía siendo un bebé sonreía tan alegremente a todo el mundo que con frecuencia las personas se detenían ante la carreola para admirarlo. Cuando íbamos de visita, siempre era Craig que, con tan sólo 3 años, se hacía agradar ante la dueña de la casa : "¡ Qué bonita casa !", exclamaba. Cuando recibía un regalo, lo agradecía plenamente y de inmediato se lo ofrecía a quien quería admirarlo.
"Si un niño como éste pudo morir (me decía a mi mismo revoleándome en la cama), si una vida de este género pudo apagarse en un seguudo, entonces la existencia del ser humano no tiene sentido y la fe en Dios no es más que una ilusión". A la mañana siguiente, mi desesperación y mi impotencia habían encontrado un objetivo : un odio ciego en contra de la persona que había cometido tal acción. La policía ya la había arrestado en el estado de Tennessee : se llamaba Jorge Williams, y tenía tan sólo 15 años.
La policía había descubierto que venía de una familia con problemas : su madre hacía turnos por la noche y dormía de día. Aquel viernes, el muchacho se había salido de la escuela, y mientras la madre dormía se había posesionado de las llaves del auto corriendo a gran velocidad por las calles de la ciudad. Toda mi rabia en contra de un destino, parecía concentrarse en el nombre de Jorge Williams. Telefoneé a nuestro abogado y le pedí que de algún modo obtuviera la sentencia más severa para él : "Haga algo para que sea considerado como adulto, ¡ los tribunales no son lo suficientemente severos con los menores de edad !".
Este era mi estado de ánimo, cuando sucedió algo que cambió radicalmente mi vida. No puedo explicarlo, sólo puedo describirlo.
En la profundidad de la noche, entre sábado y domingo, mientras caminaba de arriba a abajo frente a la recámara, frotándome la cabeza con las manos, de repente me sentí con un cansancio extremo e imploré : "¡ Dios mío, hazme comprender por qué ha tenido que suceder todo esto !".
De repente, de un momento a otro, mi vida dio un giro decisivo. En aquel instante de luz me di cuenta, con absoluta certeza, que nuestra existencia tiene un objetivo único. Es como un año escolar en el que hay sólo una cosa que aprender : el amor.
"¡ Oh, Craig !", dije en voz alta, "mi pequeño Craig, en los cinco años de tu corta vida lias aprendido mucho. ¡ Cuántos adelantos has hecho, con cuánta rapidez has subido de puesto !".
Abrí la puerta de mi recámara y vi a mi esposa Grace sentada en la cama. No leía, no hacía absolutamente nada : Tenía la mirada fija en el espacio con aquella expresión que había adquirido desde el viernes anterior.
Le tomé la mano y traté de hacerla comprender aquello que para mí se había vuelto evidente : que el mundo no está dominado por un caso ciego, que la vida tiene un sentido, que el sufrimiento en esta tierra no es el fin, sino el medio para alcanzar una felicidad que supera todas las esperanzas.
"Esta noche", le dije, "Craig ya no necesita de nosotros. Sin embargo, hay otro que necesita nuestra ayuda, Jorge Williams. Es Navidad, Tal vez en la cárcel de menores no recibirá ningún regalo si es que nosotros no se lo damos".
Grace me escuchaba en silencio. De repente estalló en lágrimas. "Sí", dijo, "eso es justo. Desde la muerte de Craig, ésta es la primera cosa justa".
Y en realidad era así. Jorge resultó ser un muchacho inteligente, desorientado y soto, tan necesitado de un padre como yo de un hijo. Le dimos un regalo de Navidad y Grace mandó a su madre una caja de galletas hechas en casa. Hicimos todo para que Williams fuera dejado en libertad, lo que sucedió a los pocos días y desde entonces nuestra casa se convirtió en su segunda casa.
Después de la escuela, trabaja conmigo en la oficina, para las comidas nos reunimos, y, para Diana, Michelle y Ruth Carol, Jorge se ha convertido en un buen hermano mayor.

¿ Quién es Jesús  ?
Es el Hijo de Dios, hecho hombre por nosotros.

Uno de nosotros

Italia, 1950. El viejo cardenal de Ñapóles, no lograba entender : a pesar de que había visto tantas cosas en su larga vida, existía una que nunca había podido entender : un joven sacerdote le pide permiso para convertirse en vagabundo, para vivir su vocación junto a los demás muchachos de Nápoles.
El viejo cardenal no puede encontrar explicación. Él conoce muy bien la situación de Nápoles. Doscientos mil desempleados, además de todos esos muchachos que viven en la calle porque sus padres están sin trabajo y no pueden ayudarlos. Aquellos jóvenes viven de robos, de venta de drogas y de limosnas. Duermen en los autos. Son como gatos sin lugar a dónde ir, listos a escaparse y esconderse para huir de la policía. Este joven sacerdote, Mario Borelli, quiere ayudarlos, quiere darles un techo sobre su cabeza, un pedazo de pan y un poco de calor humano.
Esto sí lo logra comprender el cardenal. Pero, ¿ por qué quiere volverse vagabundo ?
Mario lo sabe : "Si me presento ante ellos como sacerdote, me golpearán en la cara. ¡ No confian en nadie !".
El cardenal se queda pensativo : "Dame diez días para reflexionar".
Después de diez días da su permiso.
Mario se convierte en mendigo ; una vieja gorra agujereada en la cabeza, ropa rasgada, una colilla de cigarro entre los labios.
Poco a poco logra conquistar la simpatía de los muchachos y pronto se convierte en su jefe. Cuando logra encontrar un refugio, casi derruido, los muchachos lo siguen. No pueden hacer otra cosa ; están apegados a él. Mario tiene un algo a lo que no se puede resistir. No pueden explicarlo, porque nunca lo habían experimentado. ¿ Cómo pueden comprender que aquello que los atrae es el amor ?
Tal vez ahora logremos comprender por qué Dios se ha hecho hombre. Ha querido convertirse en uno de nosotros para darnos su salvación. Dios con nosotros : esto es, Jesús.

¿ Por qué Jesús murió en la cruz ?
Jesús murió en la cruz por nuestros pecados.

Amar hasta llegar al sacrifìcio

Auschwitz, 1941. Un prisionero ha escapado del campo de concentración. Hacia la noche, el comandante Fritsch reseña a los prisioneros. "El fugitivo no ha sido encontrado", afirma, "por esta razón diez de ustedes morirán víctimas del hambre".
Se acerca a la primera fila y fija la mirada en los prisioneros, uno por uno. Al final, apunta con el dedo a uno de ellos y le dice : "¡ Tú !".
Blanco como una sábana, el hombre da un paso hacia adelante.
"También, tú, tú y tú..."
Son diez. Diez prisioneros condenados a muerte. Uno de ellos llora : "¡ Mi pobre mujer y mis hijos... !".
Sin embargo, de repente sucede algo inesperado : uno de los prisioneros avanza y se detiene ante el comandante quien toma su pistola gritando : "¡ Quieto ! ¿ Qué es lo que quieres, sucio polaco ?".
El prisionero, con voz tranquila, dice : "Quiero morir en el lugar de mi compañero".
"¿ Quién eres ?".
Una breve respuesta : " Un sacerdote católico".
Un silencio, y al Final, el comandante Fritsch da un grito de orden : "¡ De acuerdo ! ¡ Ve con los otros !".
De esta forma moría el padre Maximiliano Kolbe a los 47 años. Él había comprendido aquella frase del evangelio : "Nadie tiene un amor más grande que el que da su vida por sus amigos".

¿ Jesús ha resucitado de entre los muertos ?
Sí, ha resucitado y también nosotros resucitaremos.

Un extraño doctor de la Iglesia

Un enfermo se aferró a la mano del médico. "Tengo tanto miedo de morir, doctor. Dígame, ¿ qué me esperará después de la muerte ?, ¿ qué habrá más allá ?".
"No lo sé", respondió el médico.
"¿ No lo sabe ?", murmuró el moribundo.
En silencio el médico abrió la puerta del cuarto ; y de repente el perro entró en el cuarto, manifestando con grandes saltos y con muchas otras formas su alegría de volver a ver a su amo.
El médico se dirigió de nuevo al moribundo diciendo : "¿ Ha visto cómo se ha comportado mi perro ? Jamás había entrado en este cuarto y no conocía a nadie de las personas que se encuentran aquí. Pero ya que sabía que detrás de aquella puerta estaba su amo, ha saltado de alegría cuando ésta apenas se abrió. ¿ Ve ?, tampoco yo sé que cosa habrá precisamente después de mí muerte, pero me basta saber que mi Señor y maestro está detrás de la puerta. Por esto, cuando un día esta puerta se abra, iré a su encuentro con gran alegría".

¿ Por qué debemos venerar en modo particular a la Virgen ?
Porque es la madre de Jesús y también madre nuestra.

Ruega por nosotros pecadores

Del diario de un marinero embarcado en un submarino durante la segunda guerra mundial :
El día ha comenzado tranquilamente. El mar está tranquilo, ningún enemigo a la vista. De repente la alarma. El comandante ordena sumergirse : "¡ Enemigo a la vista !".
Poco después, los primeros torpedos. Estamos alerta, sentados en el cuarto de equipaje, con los rostros acongojados esperamos el disparo fatal.
Se escucha el fragor de las detonaciones. El submarino continúa su curso.
A un determinado momento, Enrique, sentado frente a mí, saca de su bolsillo el rosario y comienza a rezar. Es la primera vez que uno de nosotros reza en frente de los demás... pero nadie se burla de él.
"Enrique, dame un pedazo, yo también soy católico".
Es una situación extraña. Una mano llena de callos pide unas cuentas del rosario.
Enrique desprende un "misterio" y se lo entrega a su compañero. Afuera continúa la batalla.
"¡ Dame un pedazo también a mí !".
"¡ Y a mí !".
Sólo le ha quedado a Enrique un misterio con la cruz.
Cinco hombres están rezando... y nadie ríe.
"¡ Dame la cruz, soy protestante !"
Y Enrique le da la cruz.
Durante algunos minutos olvidamos la fuerza de la batalla. Después de poco más de una hora, logramos perder al enemigo.

¿ Qué es la Iglesia ?
La Iglesia es la comunidad de aquellos que creen en Jesucristo.

"¡ Cree en Jesús !"

Torturado por Jesús es el título del libro escrito por el pastor bautista, de origen rumano, Ricardo Wurmbrand.
Él cuenta cómo en 1948, fue arrestado por los comunistas por haber confesado, públicamente, su fe en Jesucristo.
Después de algún tiempo, también fue arrestada su mujer, y Miguel, su hijo de 9 años, quedó solo, y debía luchar muy duro para sobrevivir. El muchacho se amargó tanto por este hecho, hasta el punto de perder la fe en Jesús.
Dos años más tarde, le permitieron hacerle una visita a su madre. Al entrar en la sala de visitas de la cárcel, vio a su madre detrás de las rejas, en medio de dos guardias que cuidaban que no hablara de religión.
Al muchacho le costó trabajo reconocerla, había cambiado mucho a causa del mal trato en la cárcel. Sus dos primeras palabras fueron : "¡ Miguel, ten fe en Jesús !". Rápidamente los guardias la separaron del hijo y la volvieron a llevar a su celda.
Miguel lloró porque no había podido ni siquiera decirle una palabra a su madre, pero jamás olvidó aquello que su madre logró decirle : "¡ Miguel, cree en Jesús !". Con esto reencontró el camino de la fe.
En todo el mundo, existen más de cien millones de cristianos. Creen en Jesucristo y han recibido la dignidad de hijos de Dios por et bautismo. Sin embargo, los cristianos están divididos en varias confesiones : anglicanos y católicos, ortodoxos y protestantes.
Debemos rezar : "¡ Señor, danos tu Espíritu, para que seamos uno solo !".

¿ Quién es la cabeza visible de la Iglesia ?
El Papa, obispo de Roma, sucesor del apóstol Pedro.

El Papa y la Madre Superiora

La hermana portera quedó sin aliento : ante la puerta se encontraba el Papa en persona que, después de haber sonado la campana, esperaba pacientemente poder entrar. Juan XXIII quería hacerle una visita a un sacerdote que se recuperaba en el Hospital del Espíritu Santo en Roma.
La hermana bajó la manija para abrir la puerta y corrió a avisar a la Madre Superiora que estaba agitadísima por la presencia de una visita tan importante. Encontrándose frente al Papa, se presentó diciendo : "Soy la Madre Superiora del Espíritu Santo".
El Papa respondió, sonriendo : "¡ Felicitaciones, qué logro ! Yo soy tan solo el Vicario de Jesucristo".

¿ Qué es lo que viene después de la muerte ?
Los buenos, una vez purificados, entran al Paraíso.

Colgado dos veces

En el 1500, Rogelio Warren, un tejedor de la condesa inglesa de Lancaster, fue condenado a la ahorca por haber ayudado y hospedado a un sacerdote católico. Le pusieron la cuerda alrededor del cuello, pero cuando quitaron el soporte, la cuerda se rompió y Warren cayó al suelo.
Recuperado luego de algunos minutos, se arrodilló y oró en silencio, con los ojos dirigidos al cielo y con una expresión de paz en su rostro.
El comandante le ofreció, una vez más, la libertad si renunciaba a su fe. Warren se levantó y respondió : "Estoy en las mismas condiciones que antes, siempre listo a morir por Jesucristo. ¡ Hagan de mí lo que quieran !". Y se encaminó dirigiéndose de nuevo al soporte.
"¿ Por qué tiene tanta prisa ?", exclamó el comandante.
Warren contestó : "Si ustedes hubieran podido ver aquello que yo pude ver, tendrían la misma prisa para morir".
El verdugo le puso alrededor del cuello una cuerda más gruesa y le retiró el soporte que tenía debajo de los pies. De esta forma murió el mártir Rogelio Warren.

¿ Cuál es la suerte de los pecadores que no quieren arrepentirse ?
Sufrir la pena del infierno.

No ha regresado

Dos peces jugaban entre las olas del mar. De repente apareció frente a ellos un gusano en un anzuelo. Uno de tos peces le dijo a su companero : "¿ Ves aquel gusano ? está atado a un anzuelo, que a su vez, está amarrado a un hilo que cuelga de una caña empuñada por un hombre. Si uno de nosotros comiera el gusano, el anzuelo se le metería en la boca, ¡ el pobre sería sacado del agua para terminar en un sartén !"
El compañero respondió : "¡ Qué historia tan divertida ! me la contaba mi abuela cuando yo era pequeño : ¡ pero yo no creía en las fábulas !, ¿ cómo se puede afirmar algo así, si todavía ningún pez ha llegado a confirmarla ? Si tú no quieres comer este gusano, ¡ lo liaré yo !".
Así lo hizo y terminó en un sartén.
De hecho, no regresó a contar su experiencia.
Muchos dicen : "Del infierno no se sabe absolutamente nada, ya que de ahí, jamás ha regresado nadie".
Esto es verdad, pero Jesús nos ha puesto en alerta del fuego eterno ; no debemos tomar a la ligera este hecho, sino tratar de vivir según su palabra.

¿ Quién obtendrá misericordia el día del Juicio Final ?
Quien ayuda con amor a los necesitados.

El rey y el campesino

La siguiente anécdota proviene de la antigua España :
Un día, el Rey Ricardo fue de cacería. Cuando se encontró en medio del bosque, se desató una tempestad y el rey se encontró de repente solo. Caía la noche y el rey trató de regresar al palacio, pero no logró encontrar el camino de regreso a casa. De esta forma, transcurrió toda la noche a la intemperie, vagando, cansado y hambriento en el bosque.
Finalmente se encontró frente a una granja. Tocó a la puerta, una vez, dos veces, pero nadie le abría. El rey, desesperado, trató de abrir la puerta que cedió y se abrió rompiéndose.
De repente, un campesino fue a su encuentro gritándole : "¡ Bandido, ladrón ! ¿ Has venido a robarme ? ¡ Si no te vas de inmediato llamo a los perros !".
El rey le imploró, pero el campesino se enfureció aún más. Por último, sacó al rey fuera de la cabaña y le cerró la puerta en la cara. Solamente gracias al encuentro casual con un grupo de viajeros, el rey pudo regresar a casa sano y salvo.
Después de tres días, mandó llamar al campesino que, muy preocupado, pensaba dentro de sí mismo : "¿ Por qué me mandará llamar el rey ? Yo no le he hecho nada. ¡ Ni siquiera lo conozco !".
Llegado a palacio, le fue ordenado atravesar el salón real delante de los príncipes del reino. El rey vestía con los trajes de gala, la corona en la cabeza y el cetro en ta mano.
Por largo rato fijó la mirada en el campesino, petrificado del miedo, sin decir una sola palabra. Después le dijo : "¿ Me reconoce ?".
La pregunta le causó tal impresión al campesino que al poco tiempo, enfermó y murió.
Esta es la pregunta que también se nos hará a nosotros el día del Juicio : "¿ Me conoces ? He estado enfermo, he estado hambriento, he sido forastero".
Esperemos que Cristo, el rey de reyes, no tenga que decirle a nadie : "¡ Aléjate de mí, vete al fuego eterno !. ¡ Lo que dejaste de hacer con uno de estos más pequeños, lo dejaste de hacer conmigo !" (Mt 25).

El Padre Nuestro

Padre Nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre, venga a nosotros tu reino,
hágase tu voluntad así en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día
y perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden,
no nos dejes caer en la tentación
y líbranos del mal.
Porque tuyo es el reino, el poder y la gloria,
por siempre.
Amén.

¿ Por qué Jesús nos ha enseñado una oración tan breve ?
Porque sabía qué fácil es distraerse mientras se reza.

Ni caballo ni silla

Francisco de Sales fue un obispo muy emprendedor que vivió aproximadamente hace 400 años.
Un día, mientras entraba a caballo en un pueblo, encontró a un campesino que le dijo : "Buenos días, señor obispo. Le debo confiar un secreto. ¿ Sabe que logro rezar sin distraerme ?".
"¡ Excelente !", respondió Francisco, "antes de este momento no había encontrado a nadie que fuera capaz de hacerlo. Por esto
te prometo un premio, escucha : si logras decir el Padre Nuestro sin distraerte, te regalaré mi caballo".
El campesino contentísimo comenzó su oración : "Padre Nuestro, que estás en el cielo, santificado sea tu nombre, venga a nosotros tu reino, hágase tu voluntad... ¿ Me dará también la silla o nada más el caballo ?", se interrumpió a un cierto momento.
El obispo rió : "¡ Desgraciadamente no tendrás ni lo uno ni la otra !".
El campesino se dio cuenta de haber perdido la apuesta : No había logrado decir ni siquiera esa breve oración sin distraerse.

¿ Por qué nos podemos dirigir a Dios diciendo : "Padre Nuestro" ?
Porque somos sus hijos.

En el Palacio de Versalles

El Rey Eudovico XV de Francia, tenía una hija muy orgullosa. Un día, que no lograba encontrar un collar, acusó a una de las sirvientas de haberlo tomado.
"Señora", se defendió aquélla, "me está haciendo una grave acusación".
Entonces la princesa exclamó : "¿ Cómo osas hablarme así ? ¿ Has olvidado que soy la hija del rey ?".
"Y yo soy hija de Dios", replicó con dignidad la sirvienta.

¿ Por qué decimos : "en el cielo" ?
Porque nos confiamos al poder de Dios.

"¿ No se escucha a nadie ?"

La "pala mecánica" excavaba el terreno en profundidad acompañada del ritmo regular de los cinceles y de los picos.
Todo era como siempre en la mina : seis mineros trabajaban, sudando y jadeando, en el túnel más estrecho. Después de un descanso para el almuerzo, cuando retomaron sus herramientas, Farel de repente se detuvo y tomando aire dijo : "¿ Aquí hay un olor extraño : no lo sienten ?".
"Es verdad, algo anda mal", confirmó el jefe del grupo.
"Queremos..." Pero antes de que pudiera terminar la frase, ocurrió una fuerte explosión seguida de un terrible derrumbe que cerró el túnel. Después de esto todo se volvió silencioso y obscuro. Sólo algunas lámparas de los mineros reflejaban una débil luz.
"¡ Estamos sepultados vivos !", balbució Farel con labios temblorosos.
"¡ Estamos perdidos !", gimió Pedro, "¡ toda la montaña se ha rasgado !".
"¡ Bromeas, nos sacarán de aquí !", expresó su compañero Marcelo, "¡ Nos deben sacar de aquí, estamos todavía vivos !".
"¡ No nos pueden dejar morir aquí abajo como animales !", exclamó Farel llorando. "¡ Tengo mujer y tres hijos !".
"Se necesitan varios días antes que logren llegar hasta aquí", dijo el jefe y después agregó, en voz baja : "¡ Siempre que se arriesguen !".
"¡ Oye tú !", se inquietó Pedro, ¿ qué has dicho ? "¡ Siempre que se arriesguen !" ¿ Eso dijiste ?".
"¡ Cálmate, Pedro, gritar no sirve de nada !".
"¿ Qué será de nosotros ?", preguntó Marcelo.
"Si no logran encontrarnos, moriremos de hambre",
"¿ Cuánto tiempo se puede vivir sin comer ?".
"¡ Ocho días !", contestó alguno.
"¡ Diez, doce !", otros hicieron la hipótesis.
"Debemos hacer ruido, mostrar en dónde nos encontramos", propuso Farel, "tal vez el escuadrón de rescate ya se encuentra cerca".
"¡ Bromeas ! Nadie puede escucharnos aquí abajo", respondió el jefe. "Primero debemos escucharlos nosotros a ellos, sólo así tendrá sentido golpear para señalarles nuestra posición".
El tiempo transcurría con lentitud desesperante ; ¿ Cuánto tiempo había pasado desde que habían sido sepultados vivos ? ¿ Algunos minutos o tal vez horas completas ? Las luces de las lámparas comenzaron a extinguirse hasta que se apagaron una detrás de la otra. En aquella horrible tumba sólo había obscuridad.
De pronto, el pequeño grupo se sobresaltó con los gritos de Pedro, que fuera de sí, gritaba desesperadamente, golpeando con los puños las paredes rocosas. Los compañeros trataron de calmarlo, pero sólo después de mucho tiempo se dejó caer al suelo exhausto.
El tiempo corría con una lentitud desesperada y los hombres comenzaron a sufrir de hambre y de sed, pero sobretodo, aquello que los atormentaba más era la grande interrogación : "¿ Lograrán encontrarnos ? ¿ Cuánto tiempo se necesitará para que lleguen hasta este túnel ? ¡ Si cuando menos encontráramos el modo de que nos escucharan !".
"¿ Es posible que nadie nos pueda escuchar, nadie ?", se lamentó Marcelo, "¡ alguien debería escucharnos !".
"¡ Si pudiéramos creer en Dios... !", dijo Farel, "¡ si pudiéramos creer en Dios !".
"¿ Y qué cambiaría ?", preguntó Pedro con furia.
"A Él podríamos rezarle y El sí nos escucharía".
"¿ Y después ?".
"¡ Entonces podría salvarnos !".
"¡ Pero Dios no existe ! Es sólo una fábula", murmuró Marcelo taciturno.
"¿ Estás seguro ?", preguntó Farel lentamente.
"Tal vez eso de Dios no sea una fábula. Y si existe no puede dejar de escuchamos", dijo el jefe dentro de sí.
"Tal vez nos salvará", balbució Pedro, "¿ por qué no tratamos de rezar ?".
"Pero, ¿ quién de nosotros sabe todavía rezar ?", preguntó el
jefe.
"Yo, sabía una oración", dijo Farel, "pero ahora sólo me acuerdo de las primeras palabras : 'Padre Muestro"'.
"Padre Nuestro", balbuciaron los otros, "¡ si tan sólo supiéramos que sigue ! ¡ Tratemos de recordar !".
Entre uno y otro poco a poco (tal vez habían pasado muchas horas), lograron recomponer toda la oración y comenzaron a recitarla, cada uno por su cuenta, después todos juntos, reunidos como en la iglesia, implorando, gritando, gimiendo, las mismas palabras : "Padre Nuestro que estás en el cielo...".
El hambre y la sed, se volvieron insoportables ; de vez en cuando, alguno gritaba, motivado por un ataque de desesperación. Pero después se escuchaba de nuevo la gran oración : "Padre Nuestro...".
Nadie tenía idea de cuánto tiempo había transcurrido desde el derrumbe del túnel, cuando de repente Farel se despertó de la somnolencia : era una ilusión o tal vez había escuchado verdaderamente el ruido de los picos y los cinceles.
"¡ Eh, ustedes !", dijo con voz ronca, "¡ escuchen !". Ahora también los otros compañeros escuchaban el ruido de los picos y los cinceles.
"¡ Lo han logrado ! ¡ Nos han encontrado !", gritó Pedro y comenzó a golpear las paredes con el pico, mientras todos los otros seguían su ejemplo,
De vez en cuando se detenían para escuchar. No había duda, la salvación estaba muy cerca y el ruido de las palas y los picos del equipo de rescate se acercaban cada vez más.
Más tarde, se rompió el último pedazo : un pasaje, un rayo de luz y una voz que exclamaba : "¡ Todavía están vivos !".
Los mineros fueron cargados sobre las camillas y transportados inmediatamente al hospital.
Cuando se recuperaron, supieron que habían estado atrapados en el túnel, por 12 días y doce noches y que nadie esperaba encontrarlos vivos.
"¿ Qué hicieron para no enloquecer ahí abajo ?", preguntó el médico.
"Se lo puedo explicar", respondió Farel a nombre de todos. "Allá abajo hemos reencontrado la fe en Dios y hemos vuelto a aprender a rezar el 'Padre Nuestro'. Sólo esto nos ha salvado".

¿ Por qué decimos : "Sea santificado tu nombre" ?
Porque veneramos la inmensa grandeza de Dios.

¿ Se ha hecho por sí solo ?

Un profesor americano cuenta :
Soy biólogo. Todos los días estudio las maravillas de la vida, desde las plantas más simples a los animales, y jamás dejo de maravillarme de los misterios de la creación.
Un amigo mío es astrónomo : pasa muchas noches detrás de un telescopio y estudia los miles de millones de estrellas y los planetas.
Una noche me llevó con él al observatorio. Me indicó una pequeña mancha clara en la bóveda celeste y me invitó a observarla a través del gigantesco telescopio. Sentí que me faltaba el aliento : aquella mancha blanca resultó ser una multitud de estrellas, pequeñas y grandes, que juntas formaban una gigantesca espiral. El astrónomo me explicó : "Esta es una galaxia que está formada aproximadamente de cien mil millones de sistemas solares".
Me sentí muy pequeño, sorprendido por la grandiosidad de la creación.
"¿ Quién ha hecho todas esas estrellas ?", pregunté a mi amigo.
Él rió : "¡ Nadie ! se hicieron solas". De hecho mi amigo es ateo : No cree que exista un Dios creador.
Poco después, para mi onomástico, lo invité a cenar a mi casa. En la sala está colgado un modelo del sistema solar.
Mi amigo se impresionó de su perfección : "¡ Que maravilla !", dijo, "cada planeta recorre exactamente su órbita alrededor del sol. ¡ Verdaderamente un modelo exacto ! ¿ Quién lo ha construido ?".
Yo lo miré sonriendo y respondí : "Nadie. ¡ Se ha hecho por sí solo !".

¿  Porqué rezamos : "Venga a nosotros tu reino " ?
Para que el amor y la justicia crezcan sobre la tierra.

El auto del Papa

En la India viven aproximadamente 4 millones de leprosos. El leproso es un marginado y en muchos casos es simplemente echado de su casa. Por esta razón, el que es atacado por esta enfermedad, hace todo para esconderla.
La madre Teresa de Calcuta, quiso superar el muro de estos prejuicios. Soñaba con una "ciudad de la paz", en la que los leprosos pudieran ser curados y sanados. Sin embargo no había dinero para realizar su sueño.
Un día recibió la noticia de que el Papa visitaría la India por primera vez. De hecho, en 1964, Paulo VI voló a Bombay. El entusiasmo del pueblo indiano fue más grande que el previsto. Una compañía americana regaló al Pontífice un bellísimo auto blanco para que pudiese recorrer el trayecto del aeropuerto a la ciudad de Bombay. Al final de su visita Paulo VI regaló el auto a la madre Teresa, la madre de los pobres, para sus "infinitas obras de amor", como dijo. ¿ Cómo se puede utilizar este regalo ? La madre Teresa tuvo la idea de organizar una rifa que tuviera al auto como primer premio.
Una viuda compró 16 boletos de la rifa, con la esperanza de obtener aquel bello auto para su hijo y fue afortunada, porque obtuvo el primer premio. Sin embargo, se dio cuenta de inmediato que era muy costoso mantener aquel automóvil ; por lo que lo vendió y donó el dinero a la madre Teresa.
Entonces el sueño de la madre Teresa se convirtió en realidad : el gobierno indiano le dispuso un gran terreno en los alrededores de Calcuta. Con el dinero del auto del Papa, se pudieron construir muchas pequeñas casitas para los leprosos y entre otras cosas se pudo erigir un hospital en el que muchos de los enfermos encontraron cura. En fin, hizo construir talleres en los que los leprosos finalmente curados, pudiesen aprender un oficio.
De esta forma, el regalo del Papa se transformó en la ciudad de la esperanza, y hoy todos saben que en Calcuta, en la metrópoli de la miseria, existe también una "ciudad de la paz" en la que los leprosos no son marginados sino respetados, atendidos y, en muchos casos curados.

¿ Por qué rezamos : "hágase tu voluntad" ?
Porque a través de sus mandamientos y de sus disposiciones, Dios quiere nuestro bien.

El canto preferido de Bach

De anciano, Juan Sebastián Bach, se volvió ciego. Un día uno de sus amigos le comunicó que a la ciudad había llegado un famoso oculista, dispuesto a practicarle una operación si es que él lo deseaba.
"Todo sea en el nombre de Dios", di jo el viejo Bach. Llegó el día de la operación, pero desafortunadamente, no sucedió lo que esperaban. Cuando, después de algunos largos días, el oculista quitó las vendas de los ojos de Bach y los hijos le preguntaron a su amado padre : "¿ Puedes ver algo ?", y este respondió : "¡ Se ha hecho la voluntad del Señor ! No veo nada".
Sus hijos, a disgusto y desilusionados, lloraban, empeorando aún más el dolor del anciano. Pero él, tratando de darles valor, exclamó : "¡ Pronto, canten mi canto preferido !' "¡ Hágase la voluntad de Dios en todo tiempo !".

Si mucha gente no tiene el pan de cada día, ¿ es culpa de Dios ?
No, es culpa de los egoístas que se lo niegan.

El jactancioso

Una berlinesa de 40 años de edad, nos cuenta :
Mi marido no es malo, no bebe y no hace nada de malo. Pero es un verdadero fanfarrón. Desde el día de nuestra boda, no he tenido un momento de tranquilidad : siempre nos encontramos en dificultades y uno de los huéspedes más asiduos de nuestra casa, es el policía judicial. Cada vez que suena el timbre de la puerta, pienso : "Ahí está, otro prestamista que quiere su dinero". Ya no logro dormir de noche a causa de estas preocupaciones. Sobre todo, me preocupo por los niños, que con frecuencia no tienen qué comer.
Mi marido no gana mucho, pero con su sueldo podemos salir más o menos bien. Sin embargo, para darse aires de grandeza, ha querido comprar un auto que es mucho para nosotros. Todos los días va a la oficina con aquel auto, como si fuera el Director General : todo el sueldo es devorado por ese auto y continúa adquiriendo una deuda tras otra.
A la hora de la comida, va a comer al restaurante, mientras nosotros, en casa, no tenemos nada qué metemos a la boca. Nuestro hijo le ha dicho tantas veces : "Papá, ¿ por qué no vendes el auto ? ¡  De esta fonna nos arruinas a todos !"
No obstante, mi marido no se deja convencer, piensa sólo en su propio prestigio. ¿ Qué dirían los colegas si llegara a la oficina en medios públicos ? Se burlarían de él. Esto no lo soportaría. Por el contrario, el hecho que nosotros en casa ya no tengamos un minuto de serenidad, ni lo inmuta.
En muchas familias y en muchas comunidades, existen egoístas de este lipo. Aún en la grande familia de los pueblos, existen naciones ricas que dejan a los pueblos más pobres de la tierra con sólo una migaja de pan. Cada uno de nosotros debería preguntarse : "¿ Soy yo también uno de estos egoístas ?"

¿ Por qué rezamos : "Perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden" ?
Porque sólo quien es misericordioso, merece la misericordia de Dios.

"Sin embargo, me ha perdonado"

La guerra civil entró en el pueblo español sin piedad : iglesias profanadas, pueblos incendiados, los cadáveres mutilados marcaban el camino recorrido por el ejército republicano. También los nacionalistas combatían con la misma furia. Cuando después de una dura batalla, un escuadrón de nacionalistas había liberado a un pueblo del enemigo, se encontró en una esquina, un soldado republicano, gravemente herido, con el pecho abierto por la explosión de una granada.
Con la mirada ya vidriosa, el herido vio a los soldados enemigos que se acercaban, y balbuceando dijo : "¡ Un padre ! ¡ Pronto, llamen a un padre !"
"¡ Vete al infierno, canalla !", lo maldijo uno de los nacionalistas. Pero uno de sus compañeros tuvo piedad del moribundo : "Voy a ver si logro encontrar a un sacerdote". De hecho, al poco tiempo regresó con un sacerdote. Lleno de piedad, éste se arrodilló cerca del herido, un soldado muy joven, y le preguntó si quería confesarse.
"Sí, me quiero confesar", añadió el soldado. "Pero dígame, ¿ es usted el párroco de este pueblo ?".
"Sí, soy el párroco".
"¡ Dios, mío !", balbució el soldado.
El sacerdote se quedó mucho tiempo junto al herido. Después, volteando hacia la patrulla de los nacionalistas, susurró con fatiga : "Hermanos, les ruego, lleven al herido a una casa, ¡ no lo dejen morir en la calle !". La frente del sacerdote estaba bañada en sudor, y su rostro era pálido como una sábana.
Cuando los soldados se acercaron al herido, éste se alzó un poco y dijo jadeando : "Sin embargo me ha dado la absolución".
"¿ Por qué habría de negártela ?, ¡ es su obligación !", exclamó uno de los nacionalistas.
"¡ Pero ustedes no saben lo que he hecho !", continuó el moribundo, "yo mismo, con mis manos, he matado a treinta y dos sacerdotes : los he apuñalado, estrangulado, fusilado. Era siempre lo primero que hacía al entrar a un pueblo : buscaba la parroquia y mataba al padre. También aquí he hecho lo mismo, pero no he encontrado al padre, sólo a su padre y a dos de sus hermanos. Cuando les pregunté en donde estaba el sacerdote, no han querido decírmelo. Por lo que disparé en contra de los tres. ¿ Han entendido ? He matado al padre y a los hermanos del padre que me ha confesado... Y, sin embargo, me ha perdonado..."

¿ Qué significa : "No nos dejes caer en tentación" ?
Quiere decir : ayúdanos en nuestra debilidad, para que no te ofendamos.

El billete quemado

En África, la mayoría de la gente es muy pobre. En la gran ciudad de Abigiano existen muchos niños abandonados. Sus padres no están en posibilidades de ayudarlos. Por esta razón, deben mendigar o robar.
En 1960, un joven sacerdote francés, el Padre Martín, comenzó a ocuparse de estos niños. Alquiló una casa para ellos, a la que de inmediato llamaron : "Nuestra casa".
Un día, los muchachos le presentaron al Padre Martín un nuevo compañero, que formaba parte de una banda de bolsistas. A la noche siguiente, un hombre trajo unos billetes de banco para el nuevo compañero : era su parte del botín.
El muchacho estaba por meterse a la bolsa el dinero cuando le vino una duda : ¿ era justo ? Fue con Pablo, el jefe de los muchachos de la casa.
"¡ Esto es dinero sucio !", dijo Pablo, "no lo puedes conservar".
Llamó a los otros muchachos y les preguntó qué querían hacer con el dinero. Uno dijo : "¡ Podremos comprar una pelota !" Otros habrían preferido ir al cine.
Entonces Pablo intervino diciendo : "Pero este dinero no es nuestro".
"¡ Regresémoselo a su dueño !", exclamó un muchacho. Pero no se sabía quién era.
Pablo tomó una decisión : "Es dinero robado. Es dinero sucio. ¡ Lo destruiremos !".
Todos estuvieron de acuerdo. Pablo prendió un cerillo y quemó los billetes.
Cuando el Padre Martín lo supo, dijo dentro de sí : "Y pensar que a mí me faltan 500 pesos para comprar el colchón del nuevo muchacho !".
Al día siguiente, en forma inesperada, recibió un regalo de 5000 pesos. Los muchachos lo consideraron un premio por haber resistido a la tentación de guardar el dinero sucio. Muy pronto, el Padre Martín encontró trabajo para los muchachos más grandes. Cuando uno de ellos regresó a casa con su primer salario, dijo orgulloso : "¡ Esto es dinero limpio !".

¿ Quién nos puede liberar del mal ?
Cristo, el Salvador de todos los hombres.

El Internacional en alemán

Rusia. Víspera de Navidad, 1946. En el campo de los prisioneros alemanes, reina un profundo silencio. Exhaustos por los pesados turnos de trabajo en las minas de carbón, casi todos se han tirado en las camas, cubriéndose los ojos con la ropa sucia para dormirse rápido y deslizarse, así, en el reino de los sueños, el único puente que les ha quedado con la Patria.
Sólo algunos obstinados, trataban de festejar la Navidad : cualquier estrofa y cualquier melodía de viejas canciones, eso era todo. Una lámpara destella su luz inquietante en el cuarto en el que hoy, duermen tantas nostalgias y tantos deseos.
De repente, se abre la puerta y la patrulla más temida por los prisioneros, regresa a todos, a la cruda realidad : "¡ Salgan todos !". Probablemente, el llamado acostumbrado, para pasar horas y horas bajo el frío.
Los faros de las torres iluminan las filas de los prisioneros. Los guardias y el comandante del campo, vestidos con abrigos y pieles, inician el espectáculo. Un intérprete traduce el discurso del comandante en alemán, palabra por palabra, de modo que todos lo pudieran entender : "¡ Prisioneros de guerra ! En su patria alemana los reaccionarios celebran hoy una fiesta que dura dos días. En ta Unión Soviética no tenemos tiempo para festejar. Aquí se trabaja para el bien de todos los obreros del mundo, para que muy pronto llegue para ellos la hora de la liberación. Por esto, en signo de solidaridad con todos los obreros, canten ahora el Internacional".
Mientras el intérprete comienza a cantar las primeras estrofas del himno, los miles de prisioneros permanecen en silencio ; en una de las últimas filas, alguno entona otro canto ; tímidamente, otros comienzan a cantar con él hasta que todos entonan : "Astro del Cielo, palabra divina..." Terminada la primera estrofa mientras el intérprete repite el coro del Internacional a modo de reto, los prisioneros entonan la segunda estrofa del himno de Navidad, y los miles de prisioneros gritan en la noche misteriosa : "¡ Ha nacido Jesús el Salvador, ha nacido Jesús el Salvador". Parece una profesión de fe entusiasta y, pasando los alambres de púas, se extiende en la infinidad de la estepa rusa.
Sigue un extraño silencio. El comandante pide al intérprete una explicación. Este responde en voz alta : "Éste es el Internacional, según la música alemana".

Los Diez Mandamientos

Yo soy el Señor tu Dios.
1. Amarás a Dios sobre todas las cosas.
2. No jurarás el nombre de Dios en vano.
3. Santificarás las fiestas.
4. Honrarás a tu padre y a tu madre.
5. No matarás.
6. No cometerás actos impuros.
7. No robarás.
8. No levantarás falso testimonio ni mentirás.
9. No desearás la mujer de tu prójimo.
10. No codiciarás los bienes ajenos.


¿ Por qué Dios nos ha dado diez mandamientos como claros indicadores del camino a seguir ? Porque quiere conducir a sus hijos a la plenitud de vida.

El espía intermitente

3 de febrero de 1959 ; 23 :12 hrs., a 10,000 metros sobre el Atlántico : el capitán Waldo Lynch del boeing 707 revisa el cuadro de control del avión, mientras el copiloto, Sam Peters estudia el mapa. El capitán quisiera estirar las piernas porque finalmente, lo peor ya debería haberse superado.
Apenas después de haber despegado de París, fueron embestidos por una tempestad con un viento contrario de 120 km/hr.
Para este momento, ya han logrado salir de la tempestad y se encuentran a 10,000 metros sobre ella. El capitán pone el piloto automático, se quita los audífonos y levanta los pies. Tiene 47 años, es robusto, lleno de vida. Da una palmada sobre la espalda de Sam para informarle que se retirará por un par de minutos.
Lynch atraviesa la fila de los pasajeros, con el cinturón puesto para defenderse de los imprevistos del tiempo. Un bebé llora en los brazos de su madre. El capitán lo tranquiliza : "Ahora todo está bien, verá que muy pronto su tesoro dormirá profundamente".
Pero de repente sucede algo que todavía es difícil de imaginar. Intempestivamente, el capitán se da cuenta que el avión se está girando hacia la derecha. Lynch es aventado hacia los asientos de la derecha y, a un cierto momento, se apagan todas las luces. Nuevamente, el capitán es aventado por los aires y después al suelo ; al menos así lo cree, pero después se da cuenta que está en el techo : esto significa que el avión se ha volteado de cabeza. Ahora comienza a precipitarse en picada, como un proyectil. Los gritos de los 116 pasajeros, atados a los asientos, son más fuertes que el mido de los motores.
El capitán Lynch tiene una experiencia de 15,000 horas de vuelo que le permite volver a adoptar, inmediatamente, su papel de comandante. Debe dejar a los pasajeros y regresar a la cabina de control. Debe haberle sucedido algo al copiloto. ¡ ¿ Pero cómo hacer para llegar con Sam, si la fuerza de gravedad lo oprime en contra del techo ? !
Lynch es fuerte, y con un esfuerzo sobrehumano, logra agarrarse de un asiento y trata de impulsarse hacia la cabina. Todavía escucha el ruido de los motores que, a pesar de todo funcionan : hay alguna esperanza, para salvar el avión. Pero la cuestión es de tiempo, de segundos : de hecho el avión debe haber descendido 6,000 o 5,000 metros porque se encuentra de nuevo en medio de la tempestad.
De repente Lynch se da cuenta de un nuevo movimiento : El avión gira sobre si mismo formando una espiral. Es el fin, el boeing 707 es como una hoja en el viento. Los pasajeros ya no gritan más : o han perdido la conciencia o esperan la muerte.
Pero Lynch no quiere resignarse. Ha logrado llegar hasta las primeras filas, y con sus ultimas fuerzas se impulsa hacia adelante de una fila a la otra. A un cierto momento, todo el fuselaje comienza a vibrar. "La estructura no resiste más, ¡ comienza a desprenderse !". Este es el último pensamiento del capitán antes de ser golpeado contra la puerta de la cabina de control. El boeing se precipita hacia el mar en forma acelerada como un misil. El mido de los motores se vuelve cada vez más insoportable y hace vibrar a todo el avión que se acerca cada vez más a la velocidad del sonido. Sin embargo, ya no están entre la tormenta, y este hecho da al capitán una leve esperanza. ¿ Cuántos segundos todavía ? Finalmente logra llegar a la cabina de control, ayudado por los mecánicos y por el navegante. Lynch se aferra al clutch : a pesar de la oscuridad de la noche logra ver bajo sus ojos el mar turbulento. El avión posiblemente está a 2,000 metros, pero mientras está revisando la altitud, se ha precipitado el avión en otros 300 metros. Cuando Lynch trata de frenar la caída, se da cuenta que el copiloto ha perdido el sentido y grita a los otros : "¡ Ayúdenme a sacar el clutch !". No obstante los esfuerzos de los otros no se logra mover el clutch y el mar se acerca cada vez más.
A un cierto momento, el copiloto vuelve en sí y, con su ayuda, el avión regresa a la posición horizontal.
Unos cuantos segundos más, y el avión habría explotado en el Atlántico. No hay heridos. Toda la aventura ha durado sólo cuatro minutos.
¿ Qué había sucedido ? El copiloto estaba viendo el mapa y no se dio cuenta de la luz intermitente que aparecía en el cuadro de controles, la alarma que indica que el piloto automático no funciona.
Dios, como un buen padre, nos ha dado también a nosotros luces intermitentes : los diez mandamientos. Tratemos de no ignorarlas porque pueden ahorrarnos muchas catástrofes.

¿  Cuáles son los tres primeros mandamientos ?
Nada de ídolos, nada de oraciones vanas, ningún domingo sin misa.

Un aplauso para Stalin. Nada de ídolos.

Los comunistas rusos no creían en la existencia de Dios. En su lugar, veneraban como dioses a sus jefes comunistas, especialmente a Lenin y a Stalin.
Alejandro Solgenitzin cuenta en su libro Archipiélago Gulag el siguiente suceso :
En una pequeña ciudad de los alrededores de Moscú se desarrolla un comicio político. En la mesa redonda participaron las personas más importantes de la ciudad. Como siempre, dentro del público de la sala hay agentes del servicio secreto disfrazadas de civiles. Después de muchos discursos, se agregó como final de la velada, un elogio para Stalin, el grande padre de la Rusia.
Terminado el elogio, todos se pusieron en pie y aplaudieron en forma entusiasta. Los aplausos continuaron y continuaron : tres minutos, cuatro minutos. Todos sabían que la policía secreta controlaba quién sería el primero en dejar de aplaudir. Seis minutos, ocho minutos. A las personas ancianas les latía fuerte el corazón a causa de los aplausos interminables, pero ni ellos dejaban de aplaudir. Nueve minutos, diez minutos : todos estaban asustados y nadie sabía cómo terminaría el espectáculo. A este punto, el director de la papelera, que con las otras personalidades se encontraba en el pódium, se armó de valor, dejó de aplaudir y se sentó.
Como por milagro, calló el silencio en toda la sala : ahora se podía parar. Todos se sentían liberados de un íncubo.
Una semana más tarde, el director de la papelera fue arrestado, bajo la acusación de negligencia en la dirección de la industria y condenado a 10 años de prisión. Al final de la sesión, el juez le dijo como advertencia : "La próxima vez, tenga cuidado de no dejar de aplaudir en primer lugar cuando se trate de Stalin".
Naturalmente, no sólo los comunistas tienen sus ídolos ; también nosotros los tenemos, como lo son los autos, las películas, los vestidos, el dinero ; o tal vez más secretos : el placer, el poder y el éxito.

¿ Qué quiere decir "nada de oraciones vanas" ?
Quiere decir tomar en serio aquello que se dice en la oración.

El extraño arrepentimiento del campesino Maier

En Bavaria se cuenta esta historia.
El campesino Maier estaba gravemente enfermo y había hecho llamar a un sacerdote.
Lo primero que quería era confesarse. El párroco tuvo que hacerle algunas preguntas, porque Maier, a pesar de tener una excelente memoria para acordarse de los pecados ajenos, le costaba trabajo acordarse de los suyos.
"Entonces, Maier, desde la última confesión hasta este momento, ¿ has dicho todas tus oraciones ?".
"Claro que sí", respondió.
"¿ Cuáles son las oraciones que has recitado ?".
"El Padre Nuestro".
"Entonces, todos los días has repetido : 'Perdona nuestras ofensas como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden ?".
"Claro que sí".
"Entonces - reanudó el padre - ¿ has perdonado también a tus enemigos ?".
"Claro que sí, excepto a Juan porque me ha engañado bastante".
"Maier, no se pueden hacer excepciones y cuando estés muerto ya será demasiado tarde".
El campesino meditó un momento y después dijo : "Bien, perdonaré también a Juan, si tuviera que morir. Pero si tuviera que recuperarme, ¡ todo se queda como está !".
¡ Así no se puede ! Cuando se habla con Dios, no pueden existir oraciones vanas, porque Dios no se deja engañar.

¿ Cuál es el sentido del domingo ?
Tener tiempo para la misa y para nuestra familia.

Los dos testamentos

Esta historia ocurrió en Frankfurt hace algunos años. Un hombre muy rico murió sin parientes cercanos. Todos se preguntaban con curiosidad quién habría heredado su patrimonio.
El hombre dejó dos testamentos. El primero debería abrirse inmediatamente después de su muerte, y el segundo sólo después del funeral.
En el primer testamento era escrito : "Quiero ser sepultado a las cuatro de la mañana".
Era un deseo un poco extraño, pero se respetó su última voluntad ; a las cuatro de la mañana se desarrolló el funeral, y sólo cinco personas acompañaron el féretro.
Fue abierto, entonces, el segundo testamento que contenía la siguiente disposición : "Quiero que mi patrimonio sea distribuido equitativamente entre aquellos que hayan asistido a mi funeral".
Los cinco amigos verdaderos eran los que habían sido afortunados, casi se podría decir que eran para envidiarse. Sin embargo, en el fondo, no tenemos ningún motivo. Nosotros somos todavía más afortunados que ellos. ¿ Por qué ? Porque también nosotros nos reunimos, los domingos, para un testamento. Para el testamento de Jesús, que nos ha dicho : "¡ Hagan esto en conmemoración mía !".
Mucha gente encuentra extraño este testamento y el domingo prefieren quedarse en casa. Nosotros sabemos, que en el memorial del amor de Jesús recibimos más que un millón, porque en la eucaristía recibimos luz y fuerza que nos conducen a la alegría eterna.

¿ Cuáles son los siguientes cuatro mandamientos ?
Honrar a nuestros padres, no matar, no cometer actos impuros y no robar.

Todo gratis

Honrar a nuestros padres.
El pequeño Fulvio estaba sentado en la mesa de la cocina y escribía sobre su cuaderno con gran empeño y concentración.
"¿ Qué estás escribiendo tan atentamente ?", preguntó su mamá, que estaba ocupada junto a la estufa.
"Estoy haciendo una cuenta para ti", respondió el muchacho sin distraerse.
"Ahora sí que has despertado mi curiosidad", comentó la mamá.
"Dentro de poco lo verás, primero déjame terminar".
Cuando hubo llenado toda la hoja, le dijo a su mamá que lo leyera en voz alta :
Cuenta de Fulvio Rossi para su mamá :
Tres veces ir a comprar la leche : liras.
Dos veces limpiar la cocina,
Tres veces secar los platos :
Cinco veces limpiar los zapatos :
Cuatro veces poner la mesa :
Liras : 4,400
La mamá sonrió al leer la cuenta de su hijo, y respondió : "Te escribo al reverso de la hoja mi propia cuenta".
"¿ Tu cuenta ?", preguntó Fulvio, asombrado, "¿ qué tú has hecho algo para mí ?",
"Sí, cualquier cosita", agregó la mamá. Después escribió :
Cuenta de la señora Rossi para su hijo Fulvio :
Por ocho años de cocinar para él : liras :00.000
Por ocho años de lavar para él :      00.000
Cincuenta veces de remendar cam isas y calzones : 00.000
Cien noches en vela cuando estaba enfermo ; 00.000
Total Liras : 00.000
Fulvio leyó con mucha atención la cuenta de su mamá : "¿ Por qué siempre escribiste 'liras : 00.000' ?".
"Porque una madre hace todo gratis para su hijo", respondió la mujer. "Sin embargo te daré las 4,400 liras que te has ganado".
Pero Fulvio respondió : "No mamá, no quiero ni una lira, porque tu cuenta superaría mas de 100 veces a la mía".

¿ El aborto es un pecado grave ?
Sí, porque priva de la vida a una creatura inocente.

"Obligada" a ser madre

Un ginecólogo de Tubinga narra un interesante caso :
Una joven mujer, esposa y colaboradora de un profesor, vino a mi consultorio. Estaba embarazada por primera vez, pero no deseaba tener un bebé y por esto me pidió que le aplicara un aborto.
"¿ Pero verdaderamente no puede permitirse tener un hijo ?", pregunté.
"No me he casado para tener hijos, sino para ayudar a mi esposo en sus investigaciones científicas".
"Tal vez", intervine, "su marido preferiría un hijo más que un asistente".
"Verdaderamente no creo que sea así", replicó con firmeza, "por otro lado estos son asuntos que no le conciernen".
"De cualquier forma", la regañé, "no podrá contar conmigo. Y si quiere ir a otra parte, piénselo muy bien antes de tomar una decisión".
"Ya he tomado la decisión".
Nos miramos en silencio. Después dije con mucha calma : "¡ Entonces ha decidido no dejar nacer a su hijo !".
A este punto, la mujer se enfureció, se puso de pie y golpeando la puerta, salió del consultorio.
Siete meses más tarde me telefoneó : "¿ Podría ser usted el doctor que estuviera en mi parto ?". Sonreí feliz al escuchar esta petición, y por supuesto la acepté. Después del parto no dejaba de agradecerme, por aquella "maternidad impuesta".
En los años sucesivos dio a luz a otros tres hijos, y por mucho tiempo continuó enviándome saludos, flores y agradecimientos.

¿ Qué significa "cometer adulterio" ?
Significa tomar a otra mujer o a otro marido.

"¡ Tú no eres mi mamá !"

El siguiente suceso es contado por Nanette, una mujer francesa :
He nacido y crecido en una pequeña ciudad cerca del mar en donde he transcurrido una infancia feliz, junto con mis dos hermanos. Queríamos mucho a nuestros padres.
Cuando tenía 9 años, fuimos mandados, los tres, durante las vacaciones al campo con mis abuelos.
Una semana más tarde llegó mi mamá. No entró a la casa, sino que vino a buscarnos, a escondidas, al jardín y dijo : "Su padre me ha prohibido hablarles". Estas palabras nos causaron una profunda impresión.
Más tarde supimos, que aquel día, ella había abandonado a mi papá. Sólo diez años después descubrí el motivo de aquella huida : Mi mamá lo acusaba de traicionarla con otra mujer.
Al final de las vacaciones, mi papá vino a buscamos. Recuerdo todavía aquel momento : Estaba junto a su auto en el que cargaba las maletas y con él había una mujer. A un cierto momento nuestro padre exclamó : "¡ Vengan aquí niños, saluden a su nueva mamá !".
Yo la rechacé, pero mi padre no hizo caso, diciendo que muy pronto cambiaríamos de actitud. Pero yo no lograba entender por qué ya no tenía más a mi mamá. Fue como un rayo cuando me dijeron : "Tus padres se han separado, de ahora en adelante tendrás una nueva mamá". Esto no podía soportarlo.
Mi actitud de rechazo, provocó actitud de antipatía de mi madrastra. Jamás la obedecía, siempre me encerraba en mí misma, y cada vez estaba más amargada. Mi carácter cambió.
Mi madrastra y mi padre se amaban mucho. Con frecuencia por la noche iban al teatro o a la ópera. Nosotros como niños, nos quedábamos solos y llenos de miedo en casa, y nos decíamos unos a otros : "Ves, no nos quieren".
En una ocasión mi madrastra, golpeándome sin ningún motivo gritó : "¡ Tú no eres mi hija !", y yo te respondí : "¡ Y tú no eres mi mamá !".
De esta forma pasaron los años y la situación continuó empeorando hasta la gran ruptura.
Mi hermana más pequeña era muy sensible al agua caliente. La madrastra le había preparado un baño con agua caliente. Yo revisé la temperatura y dije : "Esto quema". Furiosa por mi comentario, la mujer aferró a mi hermana y la sumergió en la tina. La niña gritó de dolor. Ciega por la rabia, golpeé a la madrastra que cayó hacia atrás, golpeándose la cabeza contra el armario y quedando en el suelo sin sentido.
Asustadísima pensé que la había matado y posesionada por el pánico, salí de casa ; corrí a la estación, salí en el primer tren y llegué hasta la terminal : Burdeos.
Me encontraba perdida en medio de una multitud que corría en todas las direcciones, de repente un elegante joven que había entendido mi situación, me dirigió la palabra : Me prometió una bella vida y mucho dinero si aceptaba trabajar con él. No tenía otro camino, porque bajo ninguna circunstancia hubiera querido regresar a casa. Y así, con tan sólo 14 años me convertí en una muchacha de la calle.

¿ Sólo es ladrón quien roba ?
Es un ladrón todo aquel que guarda para sí algo que le es útil a muchos.

El escándalo del hambre

La reportera francesa France Lesprit, cuenta sus experiencias en el país más pobre del mundo, Bangladesh :
Hace algunos días vi a un muchacho, tirado en la banqueta, con un plato de lámina vacío junto a él. Desgraciadamente, este hecho no tiene nada de extraordinario, porque aquí en Dacca, existen miles de muchachos que viven así. Sin embargo, éste merodeaba en medio de la basura, rodeado de cuervos que esperaban su muerte ; las costillas le salían del cuerpo, desnutrido, y estaba cubierto de llagas.
Me incliné para darle algo de comer, me rechazó : había llegado al punto en el que todo le era indiferente y ya no tenía ni el deseo de comer. Lo llevé a la casa para moribundos de la madre Teresa, pero ya era muy tarde : el día siguiente murió, sin ningún quejido.
Nosotros debemos preguntarnos : ¿ Por qué aquel muchacho de Dacca debía morir ? ¿ Por qué en aquella metrópoli, deben morir de hambre, diariamente, al menos 200 personas ? ¿ Por qué millones de personas en todo el mundo deben seguir muriendo de hambre ?
Escuchemos esta anécdota :
Los padres de cinco hijos, decidieron hacer un viaje y, al momento de la despedida, confían al hijo mayor el dinero : "¡ Aquí están 100 000 liras para la despensa !".
El hijo mayor toma 80 000 liras y dice a los otros cuatro hermanos : "Me voy de excursión con mis amigos, pero aquí tienen 20 000 liras para ustedes".
¿ No es acaso un ladrón aquél muchacho que tomó para su provecho aquello que le pertenece a los cinco hijos ?
Nosotros, habitantes de los países más ricos del mundo, no tenemos el derecho de criticarlo. De hecho, a pesar de ser el 20% de la población mundial, consumimos el 80% de sus recursos.

¿ Cuáles son los últimos tres mandamientos ?
No mentirás, no codiciarás y no envidiarás.

¿ Mentir por necesidad ?

Cuando todos los hombres de un pueblo se convierten en soldados, ya no hay más obreros. En 1943, Hitler se vio en la necesidad de buscar trabajadores extranjeros para las fábricas de municiones. Por esta razón, hizo deportar a muchos jóvenes de los países ocupados. Escuadrones completos de soldados rastreaban colonias enteras reclutando a jóvenes por ta fuerza.
Un holandés de 17 años, Pedro van Woerden, cuenta lo que sobrevino en su familia en una de estas redadas.
Había un problema que preocupaba particularmente a mis hermanas : ¿ Qué es lo que habría dicho si de repente vinieran los soldados mientras nosotros estabamos escondidos en la casa ? ¿ La verdad ? ¿ O tal vez una mentira para salvarnos del enemigo ? No lográbamos ponernos de acuerdo sobre esta cuestión.
Todas las veces que lo hablábamos, mi madre acudía silenciosa y una vez dijo : "La honestidad es la mayor prudencia. Sean honestos, de esta manera pueden estar seguros que el Señor los ayudará".
Pocos días después, sucedió aquello que tanto temíamos : Cocky, mi hermana menor, estaba limpiando los vidrios del piso superior cuando vio llegar a los soldados que registraban una casa tras otra aterrorizada, bajó las escaleras y gritó : "¡ Pedro, rápido ! ¡ Escóndete, ahí vienen !".
Bajo el suelo de nuestra cocina habíamos excavado un hoyo para este caso de emergencia. Con las manos que le temblaban, Cocky levantó las tablas y me ayudó a meterme al escondite. Después puso todo en su lugar y cubrió el suelo con el tapete, sobre el cual se colocó la mesa con un largo mantel.
En aquel momento, escuché el ruido de los pesados pasos sobre mí. El corazón me latía tan fuerte, que tenía miedo que me traicionara. Escuché una voz muy cercana, que en holandés, le preguntaba a mi hermana : "¿ Hay jóvenes en casa ?".
Ahí estaba la pregunta fatal, sobre la cual nunca habíamos encontrado una respuesta concorde. ¿ Qué debía hacer Cocky ? Decir la verdad : esto significaba mi arresto. ¿ Tenía, entonces, que mentir ?
"Señor, ¡ dale sabiduría !", recé.
"¿ Hay jóvenes en casa ? Sí o no", repitió el soldado.
"Sí, señor", sentí claramente la voz de mi hermana, "bajo la mesa".
Rápidamente, el soldado levantó el largo mantel y revisó bajo la mesa. ¡ Nada ! Cocky se echó a reir.
El soldado se puso rojo de la vergüenza por haber caído en la broma de una niña y suspendió bruscamente la persecución.

¿ Qué significa : "no codiciar" ?
Significa : No esconder deseos ilícitos en el corazón.

El deseo precede a la acción

Italia, 1902. Dos familias vivían juntas, en una granja perdida en medio de los campos : La familia Goretti y la familia Serenelli.
Mamá Goretti es viuda, y tiene que trabajar duro en el campo, junto con su hijo de 16 años, para darle de comer a los otros cinco hijos. El trabajo de la casa está encargado a la hi ja de 12 años, María, una bella muchacha, diligente y alegre.
La situación de la familia Serenelli es distinta : el padre, un alcohólico, se ha ocupado muy poco de la educación de su hijo de 20.años, Alejandro. Este es un bueno para nada que logra evitar hasta el más mínimo trabajo. Le gusta mucho María y la desea.
Un día la llama a su cuarto. Primero trata de convencerla, pero ya que María se resiste, lleno de ira, la amenaza con un cuchillo. Cuando María grita para pedir ayuda, él pierde el control y la acuchilla varias veces.
Algunos días más tarde, María muere, después de grandes sufrimientos. Antes de morir, perdona a su asesino.
"Bienaventurados los puros de corazón, porque verán a Dios" (Mt 5,8).
Como seres humanos, tenemos necesidad de signos visibles : ¿ quién, por ejemplo, podría creer que es amado si no recibiera jamás un signo de este amor... aunque sea una sonrisa ?
Por esta razón, también Dios nos ha dado, a los creyentes, signos visibles de su amor, sobre todo, los 7 sacramentos, instrumentos que comunican la plenitud de la vida divina. Esta se desarrolla como la vida física.
El bautismo es el nacimiento, la confirmación es la madurez, la eucaristía es el alimento, la reconciliación la medicina, la unción de los enfermos la terapia.
A través del sacramento del orden, el pueblo de Dios recibe un guía, y a través del sacramento del matrimonio, "crece".

¿  Qué es el bautismo  ?
Es un acto de purificación que nos hace hijos de Dios.

Helen Keller

A la edad de un año y medio, Helen Keller perdió la vista y el pido ; por lo que se volvió sorda, muda y ciega. ¿ Cómo podía una pobre creatura como ella, en cierto modo sepultada viva, convertirse en adulto, abierto al mundo ?
Helen Keller nos cuenta :
Cuando tenía seis años, siempre sentía más el deseo de comunicar, de hacerme entender. Ya que no lograba romper aquel muro de silencio que me circundaba, cada vez me volvía más agresiva. Tenía la sensación de estar inmovilizada por unas manos invisibles y en forma desesperada buscaba liberarme. Casi siempre, mis crisis de rabia terminaban con mis fuerzas y, llorando, me refugiaba en los brazos de mi madre.
Mis padres estaban desconsolados y no sabían cómo ayudarme ; después de una larga búsqueda, encontraron una salida. El día en el que la señorita Sullivan fue asignada como mi institutriz, fue el día más importante de mi vida. Era el 3 de marzo de 1887, tres meses antes de mi séptimo cumpleaños.
Al día siguiente de su llegada, la señorita Sullivan me llevó a su cuarto y me dio una pequeña muñeca con la que comencé de inmediato a jugar. Mi institutriz me dejó hacerlo, después, tomándome la mano y poniéndome los dedos sobre su garganta, silabeó la palabra "d-o-l-l" (muñeca). Este juego con los dedos me interesó mucho y comencé a repetirlo. Después de muchos intentos, cuando finalmente logré repetir correctamente las letras individuales, me enrojecí de alegría y de orgullo. Corrí con mi madre y cogiendo su mano le mostré cómo sabia deletrear. Por supuesto yo no entendía que estaba deletreando una palabra, ni siquiera sabía que existieran las palabras : simplemente movía los dedos repitiendo, como un monito, todo lo que detectaba. En esta forma, aprendí a deletrear una gran cantidad de palabras.
Sólo algunas semanas después, sucedió el milagro. Habíamos tenido un pleito con las palabras "m-u-g" y "w-a-t-e-r". La señorita Sullivan trataba de enseñarme que "m-u-g" es una taza y que "w-a-t-e-r" es agua, pero yo me obstinaba en confundir los dos significados. Desilusionada, decidió dejarlo por la paz.
La señorita Sullivan me trajo el sombrero y comprendí que daríamos un paseo bajo el sol. Me puse contenta.
Nos encaminamos hacia el pozo, guiadas por el perfume de las lilas. Alguien estaba bombeando el agua y mi maestra tomó mi mano metiéndola bajo el tubo del agua. Mientras el agua me escurría por la mano, la Señorita Sullivan deletreó en mi otra mano, la palabra "w-a-t-e-r", al principio muy lentamente, y cada vez más rápido. Yo me quedé quieta y seguí con mucha atención el movimiento de sus dedos.
A un cierto momento, un rayo iluminó mi mente, y el misterio del lenguaje se me reveló : ¡ cada cosa tenía un nombre !
Ahora sabía que aquello tan maravilloso que corría por mi mano se llamaba agua. Esta palabra viva, despertó la vida en mi alma, le dio luz, esperanza, alegría, la liberó de sus cadenas. Dejé el pozo deseosa de estudiar : todo tenía un nombre.
Aquel día, aprendí muchas palabras nuevas. Ya no las recuerdo todas, pero entre ellas se encontraban mother, father, sister (madre, padre, hermana), palabras que hicieron florecer mi mundo.
Helen Keller fue liberada de su prisión por el agua, el agua que corría por su mano.
"Esta palabra viva", escribe, "despertó la vida en mi alma, le dio luz, esperanza, alegría, la liberó de sus cadenas".
De esta forma, el bautismo despierta una nueva vida, la divina, en nuestras almas y las libera de las cadenas del pecado.

¿ Cómo es confirmado el cristiano en la Confirmación ?
El cristiano recibe al Espíritu Santo a través de la imposición de las manos del obispo.

Confirmación quiere decir reforzamiento

En Rusia, los comunistas trataron de destruir la fe por todos los medios posibles. En seguida presentamos la carta de una muchacha creyente de Lituania :
Cuando estaba en sexto año, el maestro quería obligarme a inscribirme con los "pioneros", el movimiento juvenil comunista. Ya que veía que lo dudaba, dijo : "Si no lo haces voluntariamente este año, el año próximo será obligatorio". Ya que seguía rehusándome, me amenazó con darme calificaciones bajas y castigarme. Muy pronto comprendí que hablaba en serio, porque en varias materias mi aprovechamiento comenzó a bajar.
En una ocasión, encontré a aquel maestro por la calle. Cuando me preguntó hacia dónde me dirigía, le respondí que a la iglesia. Él me amonestó : "¡ Deja de una vez por todas de ir a la iglesia !".
Un día fueron distribuidos en la clase unos cuestionarios con preguntas de este género : "¿ Vas a la iglesia ?", "¿ quién te obliga a elfo ?".
Respondí de esta forma : "Sí, voy a la iglesia", "voy a la iglesia, porque yo misma así lo deseo".
Poco después fui llamada por el profesor, quien me dijo : "¡ Por lo tanto, todavía vas a la iglesia ! Ve, pero recuerda : cuando vengan aquellas personas del gobierno y te pregunten que si frecuentas la iglesia y si eres creyente, debes responder que no."
Hablé de esto con mis padres en casa, y ellos me aconsejaron de no negar jamás a Dios.
En clase, nos seguían dejando tareas en contra de la religión, y hasta el final del año escolástico, el maestro me ocasionó problemas a causa de mi fe.
Un cristiano no sólo debe acoger la fe, sino debe también crecer en la fe para poder resistir en la persecución y en la burla. Por esta razón, es importante que un joven cristiano reciba la fuerza necesaria del altísimo, a través del sacramento de la confirmación.

¿  Qué es lo que sucede en la celebración de la Eucaristía ?
El sacrificio de Jesús en la cruz se ofrece al Padre para nuestra salvación.

Ofrecer voluntariamente la propia vida

Durante la segunda guerra mundial, en toda Europa los hebreos fueron perseguidos, deportados y asesinados.
Hebreos de la resistencia, trataron desesperadamente de liberar a sus hermanos aprisionados. Por la noche, hacían ataques imprevistos en contra del temido Servicio Secreto. Wittenberg era el jefe de las tenaces fuerzas de la resistencia de la Ciudad de Wilna.
Cuando el general del Servicio Secreto lo supo, ordenó que rodearan el barrio de los judíos y le mandó a los hebreos un ultimátum : o consignaban a Wittenberg o todos los habitantes serían deportados a los campos de concentración.
Un profundo temor se difundió entre las personas, pero Wittenberg los liberó de eso : ninguno de ellos tenía que morir por causa suya, y en un segundo, se difundió la noticia de que se entregaría.
Llegado el momento, todos los hebreos se alinearon en el camino que conducía al ingreso del barrio ; a un lado, los jóvenes combatientes, del otro, los ancianos, las mujeres y los niños. Wittenberg designó como su sucesor a un tal Kovner, y le entregó su pistola. Después se dirigió a la salida del bamo, sin ver ni a la derecha ni a la izquierda, hacia su encuentro con la muerte.
También Jesús fue voluntariamente a su encuentro con la muerte, para salvar a todos los hombres. Este sacrificio extraordinario de Dios hecho hombre, tiene un valor infinito. En cada misa, esto se ofrece por nuestros pecados.

¿  Cómo debemos recibir a Jesús en la Santa Comunión ?
Con una fe profunda que espera todo de El.

Fe premiada

Un día, el emperador Napoleón, acompañado tan solo de su ordenanza Duroc, entró a una hostería. Los dos querían pasar desapercibidos y por esto, vestían con ropa muy sencilla.
Después de la comida, la anciana encargada les llevó la cuenta con un total de 14F ; Duroc tomó su portamonedas y palideció : estaba vacío. El emperador sonrió ampliamente y dijo : "No te preocupes, yo pago". Sin embargo, él también constató que no tenía ni un centavo.
¿ Qué hacer ? La ordenanza hizo a la encargada una propuesta : "Hemos olvidado nuestro dinero. Pero dentro de una hora regresaré y pagaré todo".
El mesero, que había seguido los hechos, tuvo compasión de ellos y dijo a la encargada : "A todos les puede suceder el quedarse sin dinero. Déjalo así. Yo pagaré los catorce francos. Esos dos me parecen personas honestas". De esta forma, pudieron dejar la hostería.
Poco tiempo después, la ordenanza regresó y preguntó a la anciana : "¿ Cuánto has pagado para adquirir esta hostería ?".
"Treinta míl francos", respondió ésta.
Duroc abrió su portamonedas y puso treinta mil francos sobre la mesa. Después agregó : "Por orden de mi señor, el emperador, doy esta hostería al mesero que nos ha ayudado cuando nos encontrábamos en dificultad".
Ahora nos podemos preguntar : ¿ Por qué la encargada perdió su hostería y el mesero tuvo un premio como éste ? Ambos acogieron al mismo huésped. Sin embargo, hay una diferencia : el mesero tenia fe en aquellos huéspedes, la anciana no.
Nosotros cristianos, recibimos a Jesús como huésped no visible en el pan sagrado. ¿ Cómo es que unos cambian de vida y otros no ? Unos tienen fe en Él, otros no. Unos esperan todo de Él, otros son indiferentes y no esperan nada.

¿  Cómo podemos liberarnos de n uestros pecados  ?
Con el arrepentimiento y la confesión.

El diamante robado

De un rey de Aragón (España), se cuenta una extraña historia.
Un día, el rey se dirigió con su corte a una joyería. Mientras conversaba con el dueño, los cortesanos admiraban las joyas.
Apenas salidos del negocio, el joyero los persiguió e informó al rey que se ha dado cuenta de la ausencia de un diamante.
El rey regresó al negocio y pidió al joyero que le proporcionara una cubeta grande llena de sal. Después ordenó a los miembros de su corte que metieran la mano en la cubeta y la retiraran abierta.
Cuando todos habían terminado con la orden del rey y se vació la cubeta, en medio de la sal, reapareció el diamante.
El rey tenía un corazón bueno y quería dar al ladrón la oportunidad de regresar el diamante sin ser avergonzado delante de todos.
Cristo, también hace esto con nosotros. Mientras vivamos en la tierra, siempre podremos recibir su perdón en el secreto de la confesión.

¿ Por qué debemos arrepentimos de nuestros pecados ?
Porque han ofendido a Dios que es bondad infinita.

Un asesinato con la intención de robar

Portugal, 1910. Del campanario de una iglesia parroquial, sonaron las doce campanadas de media noche. El párroco Ribera estaba por irse a dormir cuando, de repente, tocaron a la puerta. "Tal vez me llaman por un enfermo".
Cuando abrió la puerta, entró un hombre con el rostro escondido por la parte anterior de un sombrero, que dijo bruscamente : "Quiero confesarme". A pesar de la hora, el párroco accedió.
Entrado en el estudio, el hombre confesó : "Hace algunos minutos, he cometido un asesinato con la intención de robar".
El párroco lo vio con severidad y le dijo : "¿ Estás verdaderamente arrepentido ?".
"Sí, ha sido un error intentar algo así en la cercanía de la estación : alguien me ha visto y ha llamado de inmediato a un policía".
"Pero el hecho de haber ofendido a Dios, ¿ no le molesta ?", preguntó el sacerdote.
"No, para nada".
"Entonces no le puedo dar la absolución".
"No importa. Lo importante es que usted ahora debe callar, el secreto de confesión le impedirá contarle a alguien mi delito. Mientras tanto, dejo aquí mi pistola y el portafolio con el dinero robado. Más tarde regresaré a recoger estas cosas. Hasta luego".
El desconocido saltó por la ventana que daba al jardín y desapareció en la noche.
Algunos minutos más tarde, tocaron de nuevo a la puerta. El párroco a penas tuvo tiempo para esconder el portafolio y la pistola en el escritorio y después fue a abrir.
Entraron algunos policías : "En los alrededores de la estación, hace aproximadamente una hora, ha sido asesinado un hombre. Nuestros perros han seguido el rastro del asesino hasta esta casa. ¿ Qué nos puede decir ?".
"No sé nada", balbució el sacerdote empalidecido.
"Parece que usted tuviera sucia la conciencia", replicó el oficial de policía, "debemos registrar su casa". Al poco tiempo, encontraron el dinero y el arma.
"¿ Cómo han logrado estos objetos llegar a su casa ?", preguntó el policía.
"No tengo nada que decir", respondió el sacerdote.
"No diga tonterías, queda usted arrestado".
El Padre Ribera fue acusado de homicidio y asalto a mano armada, y condenado a labores forzadas de por vida.
Seis años después, en la primera guerra mundial, un soldado gravemente herido fue transportado al hospital del campo en donde pidió hablar con un sacerdote. Después de su confesión, declaró en presencia de tres oficiales que él era el asesino y no el Padre Ribera, quien había sido injustamente acusado. De esta forma, seis años después de trabajos forzados, el sacerdote fue liberado.

¿ Qué es lo que sucede en la Unción de los enfermos ?
El enfermo es ungido con óleo santo para recibir fuerza y consuelo.

"¡ Me arrepiento !"

"¡ Nada de sacerdotes en el lecho de muerte !". Esta era la nueva ley de la masonería, una sociedad secreta, que en el siglo pasado luchó violentamente en contra de la Iglesia.
Verhaegen, el Gran Maestro de los masones belgas, era un hombre muy astuto : para evitar que un masón en peligro de muerte pudiese llamar a un sacerdote, lo hacía vigilar por otros tres masones.
Para lograr convencer a los masones de Francia y de Italia de que adoptaran también esta nueva regla, Verhaegen viajaba de una ciudad a otra y daba muchísimas conferencias obteniendo gran éxito.
Durante el crudo invierno de 1862, de regreso de Italia, tuvo que atravesar un paso alpino. Primero con una carroza, después con un trineo y finalmente sobre un burro, llegó al paso del Moncenisio. Exhausto por el frío, entró en el refugio y ordenó una bebida caliente.
La mesera le trajo un vaso de ponche. Verhaegen, que no veía la hora de beber algo caliente, tomó la bebida toda de un golpe. De repente, un grito de dolor : el ponche hirviendo había quemado gravemente la garganta, la laringe y el estómago de Verhaegen.
De inmediato prosiguió el viaje hasta Bruselas y, apenas llegado, mandó llamar al mejor médico de la ciudad : pero ya no había nada qué hacer.
Al día siguiente de su llegada a Bruselas, Verhaegen perdió toda esperanza de curarse ; sin haber sido llamados, tres hermanos masones entraron en su cuarto y se pusieron a vigilarlo, mudos y con el rostro rígido. A un cierto punto, Verhaegen se sintió disgustado de aquella religión tenebrosa y en su corazón se despertó el deseo de la religión de su infancia ; la de la Iglesia de Cristo.
Quiso llamar a un sacerdote, pero los tres guardianes tenían ya bloqueada la puerta y éste no pudo visitar al moribundo. De esta forma, Verhaegen murió solo, sin absolución y sin el consuelo de la Unción de los enfermos.
El día del funeral, fue descubierto el rastro de su agonía : en la pared, cerca de la cama, había escrito con las uñas : "Me arrepiento y me retracto. Verhaegen".

¿ Cuál es la tarea del sacerdote ?
Continuar la obra de salvación de Cristo a través de la palabra, los sacramentos y el ejemplo personal.

El Canal del Danubio

En 1950, los rusos decidieron construir en Rumania un gigantesco canal para unir mejor al Danubio con el Mar Negro. Los comunistas estaban muy orgullosos de este proyecto. En los trabajos fueron contratados 200 mil prisioneros. Cada uno de ellos debía excavar ocho metros cúbicos de tierra al día y, bajo la vigilancia de los guardias, empujar los pesados carros. En el invierno, el termómetro llegó hasta los 25° bajo cero.
Sin embargo, aún en aquel infierno sucedió algo de hermoso.
Un guardia odiaba, de modo particular, a un joven sacerdote católico, el Padre Cristea. Un día le preguntó : "¿ Por qué con frecuencia tiene los ojos cerrados ? ¿ Todavía rezas ? Te ordeno decirme la verdad. ¿ Aún crees en Dios ?".
Una respuesta afirmativa, significaba ser azotado. Sin embargo, el Padre Cristea no dudó : "Sí, creo en Dios".
El guardia corrió con el teniente para informarlo. Éste llegó de inmediato y ordenó al padre que diera un paso al frente. Cristea había adelgazado y estaba al final de sus fuerzas ; temblaba por el frío en sus harapos, mientras el teniente estaba bien alimentado, cubierto de un hermoso saco y de un abrigador morrión de piel.
"He sido informado que usted cree en Dios", dijo.
Cristea respondió : "Cuando fui ordenado, sabía que muchos sacerdotes habían tenido que pagar su fe con la vida. Por esto, cada vez que me acercaba al altar, prometía a Dios : 'Ahora te sirvo en estas vestiduras y ornamentos, pero aunque me tuvieran que mandar a prisión, quiero continuar sirviéndote'. Señor teniente, la prisión no es un argumento en contra de la fe. Yo creo en Dios".
Un silencio profundo se difundió en el campo. El teniente parecía buscar las palabras, y finalmente preguntó : "¿ Y también está de parte del Papa ?".
La respuesta del padre fue : "Desde Pedro, siempre hubo un Papa, y siempre habrá uno, hasta que Cristo no regrese. Sí, estoy de parte del Papa".
El Padre Cristea fue condenado por una semana a la celda de aislamiento, donde se es restringido a permanecer siempre en pie y en donde no se puede dormir. Fue también torturado. Sin embargo, cuando continuó negándose a desconocer su fe, fue deportado del campo. Desde entonces no se ha sabido nada más de él.

¿ Qué es lo que produce el "sí" de los esposos en el sacramento del matrimonio ?
El hombre y la mujer son unidos, indisolublemente, para fundar una nueva familia.

Sólo la muerte

Catalina Jagellone era la mujer del duque finlandés Wasa. Cuando éste fue condenado a cárcel de por vida, Catalina pidió al rey suizo, Eric, que le permitiera compartir la prisión con su marido. El rey se horrorizó con esta petición y trató de disuadirla.
"¿ Pero usted sabe que su marido no volverá a ver la luz del día ?".
"Lo sé, majestad".
"¿ Y sabe que nunca volverá a ser tratado como un duque sino como un gran traidor ?".
"Sí, también sé esto, pero libre o encarcelado, culpable o inocente, siempre seguirá siendo mi marido".
"Pero, después de todo lo que ha sucedido, ¡ usted ya no está unida a él, es libre !".
Catalina se quitó el anillo de compromiso del dedo y se lo enseñó al rey diciendo : "Lea, majestad". En el anillo habían dos palabras escritas en latín : Mors sola (Sólo la muerte puede separarnos).
Catalina compartió con Walsa los sufrimientos y las miserias de la prisión durante 17 años, hasta que con la muerte del rey Eric, el marido fue liberado.

¿ Cómo se reconoce el amor auténtico ?
En el hecho que busca la verdadera felicidad del otro.

Un corazón de oro

Un viejo juez, con mucha experiencia, hacía su acostumbrado paseo de la tarde. En el parque encontró a un joven conocido.
"Salve, Pablo", saludó el anciano señor, "he escuchado que vas a casarte. Estoy contento. Dime, ¿ cómo es tu futura esposa ?".
"Es una muchacha bellísima", respondió el joven.
El juez sacó del bolsillo un libro de notas y escribió un cero.
"Y, ¿ qué más ?".
"También es muy inteligente".
El juez escribió otro cero.
"En otoño comenzará a trabajar en un lugar bien pagado".
De nuevo oto cero. Y de esta forma, hasta llegar al noveno cero.
"En fin", agrega Pablo, "mi esposa tiene un corazón de oro. He notado, varias veces, que está siempre presente cuando alguien necesita ayuda".
A este punto, el juez puso un "uno" frente a los nueve ceros y cerró la libreta. Después apretó cordialmente la mano del joven y dijo : "¡ Felicitaciones, Pablo !". Tu esposa vale un billón. ¡ Con ella puedes afrontar toda una vida !".


Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...

Les articles les plus consultés sur ce site :

Chrétiens Magazine soutient l'association Maria Valtorta :